lunes, 8 de octubre de 2007

The Big Blue, Le Grand Bleu, El Gran Azul

El mar, gran inspirador tanto para pintores, escritores, músicos y directores a lo largo de la historia.

Sea bien porque toda mi vida me he movido en las cercanías de esta grandeza vital y azul, sea bien por lo que he llegado a disfrutar remojándome en sus tranquilas y a la vez imprevisibles aguas, la verdad es que hoy no podría estar lejos de él y creo con orgullo que él de mí tampoco.

Donde toda vida emergió y donde muchos desean finalizarla, donde más de uno ha vivido algún momento para el recuerdo y donde por supuesto, siempre se seguirán viviendo! Una vez dentro esa sensación… estas en otro mundo, en otra realidad.


Dejando de lado ese instinto que nos atrae constantemente hacia el gran azul (véase los gustos del turismo en general), el mar es fuente de vida, no solo de la vida marina sino de los que se nutren de ésta, hay que cuidarlo tal y como lo hace él, no digamos que es parte de un ecosistema digamos pues que es una parte de nosotros.

Por poner un ejemplo de la fuerza que puede ejercer el mar en el planeta (y en consecuencia en nosotros) véase las diversas teorías que dicen que si bien el efecto invernadero afecta al sobre calentamiento de la tierra, el calentamiento del agua y en consecuencia las variaciones en las diversas corrientes marinas son efectos incluso más devastadores que el propio efecto invernadero.

Hay que cuidar el mar, hay que tenerlo presente, pero sobretodo disfrutarlo no sobre explotarlo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si que es cierto que el mar inspira pero creo que cada uno hace que su mar sea de un color azul, gris o negro en definitiva nuestras sensaciones son las que no hacen tener al mar de amigo o enemigo, en mi caso tengo que decirte que no puedo vivir sin el y creo que el tampoco puede vivir sin mí.